Croquetas de puchero

En todas las ciudades españolas se hace el puchero, cocido ó similar. Los ingredientes son básicamente los mismos, con algunas pequeñas variaciones, pero en todos los lugares constituyen la comida familiar más entrañable y apetecible para la época del frío. He de decir que yo no tomo este tipo de platos pero mis hijos y mi marido son fanáticos, sobre todo porque si comen puchero, al día siguiente vienen las “croquetas de puchero” y la sopa de fideos y ahí tienen su punto débil..jeje.

En Huelva, al menos es el que hace mi madre,  se compone de ternera (de la parte del morcillo ó jarrete), pollo ó gallina (pechuga ó muslo), jamón serrano (una buena loncha gordita y un trozo de hueso), costilla de cerdo salada, hueso de espinazo salado, tocino salado (con todos estos ingredientes desmenuzados se prepara la famosa “pringá”), además lleva garbanzos, patata, zanahoria, puerro, apio..etc..

Para este plato el ingrediente insustituíble es la hierbabuena que le da el sabor característico al caldo.

Hoy partimos de la carne del puchero y el caldo para hacer estas croquetas.

Ingredientes:

Carne y jamón del puchero desmenuzado todo muy pequeñito

Cebolleta

Ajos

Perejil

Hierbabuena fresca

Caldo de puchero (también se puede sustituir por leche entera)

Harina

Sal

Nuez moscada

Aceite de oliva

Para envolverlas:

Huevos

Pan rallado

Instrucciones:

Ponemos un fondo de aceite en una cazuela amplia.

Sofreímos una cebolla pequeña, dos dientes de ajos y una cucharada de perejil, todo picado muy menudito.

Cuando estén totalmente pochados y empiecen a tomar color añadimos la carne desmenuzada, salpimentamos y dejamos sofreir todo el conjunto.

A continuación añadimos dos cucharadas colmadas de harina de reposteria y la sofreímos muy bien para que pierda el sabor de cruda.

Vamos añadiendo caldo de puchero y removiendo con cuchara de madera hasta que la mezcla se separe de las paredes de la cazuela, ponemos un poco de nuez moscada y una cucharada sopera de hojas de hierbabuena muy picadas, dejamos un minuto más y retiramos. Debemos tener en cuenta que debe cocer al menos 20 minutos, para conseguir esto le vamos agregando caldo poco a poco según lo vaya necesitando.

Vertemos la mezcla en una fuente y la tapamos con film sobre la masa para que no cree corteza.

Cuando haya enfriado cogemos porciones y vamos formando las croquetas a nuestro gusto, pasamos por huevo y pan rallado y freímos, de pocas en pocas a la vez y en abundante aceite caliente. Yo no las paso en primer lugar por harina porque la cobertura queda muy gruesa y a mis hijos no les gusta.

Si queréis congelarlas no las hagáis muy gordas que después se quedan frías por dentro y se queman por fuera.

Cortadillos de cidra

Receta tomada de “De la vista al paladar”, la copio y pego tal cual que está muy bien explicada.

Doy las gracias a esta página porque los dulces típicos que publican quedan muy bien.

Ingredientes: (yo he hecho la mitad)

Masa:
500 gr. de harina.
250 gr. de manteca de cerdo
125 gr. de azúcar glas.
60 gr. de agua.

Relleno:
200 gr. de cabello de ángel.
La ralladura de la piel de un limón.
1 cucharadita de canela en polvo.

Azúcar glass.

Instrucciones:

Atemperar la manteca, fuera de la nevera, durante algún tiempo.
Hacer una masa mezclando la manteca con la harina, el azúcar y el agua.
Dividir esta masa en dos y estirarla (yo la he metido entre papel film para estirarla y que no se pegase al rodillo de amasar), para hacer dos cuadrados de 20 centímetros de lado.
Poner en la base del molde un cuadrado de masa(yo he forrado el molde con papel de horno para facilitar el desmoldado).
Mezclar en un cuenco la canela, la piel rallada de limón y el cabello de ángel. Extenderlo encima de la capa de masa que ya tenemos en el molde y cubrir con el otro que tenemos hecho, dejándolo como un sándwich con el cabello en el centro.
Hornear a 150ºC durante aproximadamente una hora hasta que esté cocido.
Sacar del horno y dejar enfriar completamente, luego volcar en una tabla de corte y espolvorear con azúcar glas.
Cortar en cuadros (yo he sacado 16 unidades), con un cuchillo de sierra y con mucho cuidado. Recién hechos tienen una textura arenisca y un poco crujiente, en los días siguientes adquirirá la textura a la que nos tienen acostumbrados los industriales.